Uno de los temas de mayor trascendencia en los campos clínicos ya que tanto médicos como nutricionistas enfrentan esta realidad diariamente. Los alimentos que consumimos son uno de los factores que alteran la permeabilidad intestinal y este factor de desorden inflamatorio favorece a la aparición de enfermedades o problemas en nuestro cuerpo.
En la práctica clínica diaria, es común encontrar pacientes con síntomas multisistémicos que no encajan en un diagnóstico nosológico claro o que presentan un bloqueo terapéutico: individuos que, tras semanas de tratamiento para enfermedades crónicas o regenerativas, no muestran mejoría.
A lo largo de los años se han visto diversos métodos para mejorar la salud de las personas, pero siempre hubo un desprecio hacia el efecto placebo. Este ha sido uno de los mayores errores que se han cometido dentro del análisis del paciente, ya que la mente tiene una enorme influencia sobre el cuerpo y en muchos casos puede ser la clave para el cambio.